Templos religiosos

EXPONENTES DE NUESTRO PASADO Y DE INDUDABLE VALOR EN EL PRESENTE

Iglesia de Nuestra Señora de la Peña de Francia

Tenerife - Island in Spain

De planta sencilla y forma rectangular, posee tres naves separadas por columnas de tipo toscano-romano y arquería de medio punto. Posteriormente se le añadieron varias capillas que no guardan simetría entre sí. Su techumbre es muy similar al otro conjunto religioso de la ciudad, el de San Francisco, con artesanado mudéjar y techo de teja árabe a dos aguas. El retablo mayor fue terminado en 1710 y retocado posteriormente en diversas ocasiones, siempre dentro de una estética barroca. La imagen de Nuestra Señora de la Peña de Francia, que parece ubicarse dentro de la escuela genovesa, se encontraba en la parroquia desde 1621. Esta imagen cuenta entre sus pertenencias con un manto regalado por la poetisa cubana Dulce María Loynaz, que fuera Premio Cervantes 1992 y entre cuyas obras figura el libro Un verano en Tenerife.

En el rico patrimonio artístico de la parroquia destacan diversos lienzos y la Cruz como símbolo de la Ciudad. En este templo se guardan las veneradas imágenes del Gran Poder de Dios y la Virgen del Carmen, en cuyo honor se celebran cada mes de julio las fiestas mayores del municipio.

Iglesia de San Francisco

Arte y cultura Puerto de la Cruz

La iglesia de San Francisco y la anexa ermita de San Juan Bautista forman en la actualidad una sola edificación. La ermita, situada en la calle a la que da nombre, es junto con la de San Amaro, en La Paz, los dos inmuebles religiosos más antiguos que existen en el municipio. Fue edificada entre 1599 y 1608 por el alarife Juan de Tejera. A su lado está la iglesia de San Francisco, que es lo único que se conserva del antiguo convento franciscano. El templo se construyó a partir de 1609 sobre una pequeña ermita que con igual advocación existió en el lugar. De su variado patrimonio religioso y artístico destaca las imágenes de San Juan Bautista, del siglo XVII y atribuida a Andrés de Ocampo, y la del Cristo de la Misericordia, única obra conocida del artista tinerfeño Domingo Pérez Donis, de la primera mitad del siglo XVII, con los brazos articulados para poder realizar la ceremonia del descendimiento.

Ermita de San Amaro

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La ermita de San Amaro, la más antigua del municipio. Construida en 1591, su función originaria fue la cristianización de unos lugares de profundo valor espiritual para la población aborigen como eran el “Llano del Bailadero” y la necrópolis de la “Ladera de Martiánez”. La ermita fue construida por los propios vecinos del lugar, ya que por aquel entonces no existía ningún recinto consagrado al culto religioso en el reducido núcleo poblacional. En 1713 la ermita amenazaba ruina y sus mayordomos acordaron cedérsela a Valois, dándole a tributo perpetuo las tierras pertenecientes a ella, con la condición que la restaurase. De esta forma la consiguió adscribir a su hacienda. Desde 1593 era atendida por la comunidad religiosa de los dominicos, pertenecientes al Convento de San Benito de la Villa.

Ermita de San Telmo

Ermita de San Telmo

Un extremo del paseo lo preside la ermita de San Telmo, fundada hacia 1780 por el gremio de los mareantes y dedicada al padre dominico San Pedro González de Bromista o San Pedro Telmo, patrón de los marineros.

La imagen del santo que se conserva en este pequeño templo data de finales del siglo XVIII. En los terrenos de la plazoleta exterior existió la Batería de San Telmo, de la que en la actualidad quedan algunos vestigios, como las garitas y una parte de las empalizadas de tea que en otro tiempo cerró este pequeño recinto fortificado, uno de los cuatro construidos a lo largo de la costa del antiguo Puerto de La Orotava para repeler los ataques de los piratas. La batería de San Telmo defendía las naves que fondeaban enfrente de la ermita, en el llamado Limpio del Rey. 

Iglesia Anglicana

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La Iglesia Anglicana de Todos los Santos se encuentra dentro del Parque Taoro y es un vestigio más de la importante colonia inglesa que en el siglo XIX se instaló en esta zona de la ciudad. El estilo de la edificación es neogótico inglés. Su planta, materiales de construcción y decoración, de estilo neogótico con reminiscencias anglosajonas e irlandesas, constituían un pedazo de Gran Bretaña transplantado a ultramar. La iglesia se construyó con dinero donado por visitantes extranjeros y británicos residentes, importe que ascendió a algo más de dos mil libras esterlinas. El órgano, el púlpito, las baldosas del pavimento, las ventanas de cristal pintadas, la pila bautismal y la baranda del altar fueron donaciones privadas. En 1964 la Iglesia Anglicana pasó a depender de la diócesis de Gibraltar.