Plazas y Jardines

No sólo jardines y naturaleza en sí mismo sino verdaderos reductos de nuestra historia. Algunos pequeños, de esos por los que pasas sin darte casi cuenta y otros que no pasarán inadvertidos en tu visita. Para los amantes de las plantas es un lugar ideal para pasar un buen rato.

Parque Taoro

En medio del Puerto de la Cruz se levanta un promontorio desde el que se divisa la mejor vista de toda la ciudad. Este pulmón natural es el Parque Taoro, una gran zona verde que en otro tiempo fue sede de una distinguida zona residencial de una selecta colonia extranjera. Abarca una superficie de casi cien mil metros cuadrados, divididos en tres sectores diferenciados: los Jardines de La Atalaya, los jardines del Taoro y el Camino de la Sortija. En esta última zona la colonia británica organizaba en el siglo pasado carreras de sortijas a caballo, de ahí su nombre. 

Los alrededores del Camino de La Sortija, se han convertido en los últimos tiempos en un lugar de esparcimiento y de deportes donde numerosos deportistas y aficionados acuden a diario a practicar running o pasear con sus mascotas

Plaza del Charco

Es el centro neurálgico, el corazón de Puerto de la Cruz, donde mejor se palpa el vivir de esta ciudad. Su fecha exacta de construcción no puede precisarse. Como espacio abierto y de reunión existía desde antiguo, pero la función de plaza propiamente dicha no la cumplió hasta el siglo XVIII.

 A lo largo de la historia ha tenido diferentes denominaciones, según cada etapa política, aunque siempre los locales la han llamado plaza del Charco o plaza del Charco de los Camarones, ya que en tiempo de mar de leva las olas entraban por la bocana del muelle y formaban en este cercano espacio, un gran charco, en el que incluso se podían pescar camarones. A la sombra de las palmeras canarias y los magníficos laureles de indias traídos de Cuba en 1852, los bancos suscitan las tertulias y el descanso, en presencia de la imponente ñamera, otro de los símbolos más queridos de la ciudad que preside la pila central desde hace más de un siglo.

Jardines de la Atalaya

La Atalaya, la parte más frondosa y mejor acondicionada del parque, está rodeada de agradables senderos y escalinatas que discurren entre fuentes y cascadas. En lo alto de la montaña y dominando toda la ciudad, se eleva el edificio centenario que albergó el primer gran hotel construido en España, el Hotel Taoro.

Plaza de Victor Pérez

Frente a la iglesia de San Francisco se encuentra la diminuta pero a la vez muy bonita Plaza de Víctor Pérez. Es la más pequeña y la más recoleta de las plazas del centro urbano portuense. Fue construida en 1904 en honor al médico que se distinguió entre los principales promotores del Hotel Taoro, y pionero del turismo en esta ciudad. En el punto central tiene también una fuente con una ñamera.

Jardín Viera y Clavijo

Este parque coqueto y evocador, en el que destacan tres grandes laureles de indias, perteneció en el siglo pasado al antiguo Hotel Martiánez. Conserva la pila y otros elementos originales. El Ayuntamiento ha rehabilitado todo el recinto integrándolo con la anexa plaza de Viera y Clavijo para crear un pequeño parque público en medio de la ciudad.

Jardín Botánico

Nos encontramos ante una de las joyas históricas y culturales de la ciudad. También llamado Jardín Botánico y de Aclimatación de La Orotava fue creado en 1792 para aclimatar especies procedentes de América y Asia, ya que los ensayos realizados en los reales jardines de Aranjuez y Madrid no ofrecían los éxitos esperados debido al rigor del invierno.

Cada año recibe más de 300.000 visitas, reúne una interesante colección de 1.500 especies subtropicales. Cuenta con una biblioteca especializada, un herbario con 30.000 exicatas, un banco de germoplasma, un vivero y otras instalaciones que lo convierten en un importante centro de investigación científica. Desde el punto de vista histórico, el Jardín Botánico fue el primer reclamo turístico de Puerto de la Cruz, pues ya desde el siglo XIX era principal y obligada visita para todos los viajeros o excursionistas extranjeros que llegaban a la isla.

La Placeta

Una pequeña y encantadora plaza en uno de los barrios más pintorescos de la ciudad. Rodeada de diversos locales en los que poder tomar o comer algo, aca

Acabando con un paseo y todo hay que decirlo, alguna que otra foto de las fachadas de las casas de la zona.

Sitio Litre

La historia de esta maravillosa hacienda, una de las más antiguas de la isla, se remonta al siglo XVIII. La casa se construyó en 1730 y durante 44 años fue sede de un convento. El nombre actual le viene dado por su primer propietario Archibald Little, quien compró la finca en 1774, dando lugar a que esta hacienda se denominase Little’s Place o el Sitio Little.

El Sitio Litre se convirtió en lugar de estancia para extranjeros que visitaban la isla. A lo largo de la historia han pasado por aquí personajes de la talla de André-Pierre Ledru, Thomas Debary, Marianne North, Alexander Von Humboldt, Alfredo Diston, William W. Wilde, Charles Piazzi-Smyth, Isaac Latimer, Richard Burton, Florence y Elle Du Cane y Agatha y Rosalyn Christie. En la actualidad el Sitio Litre es un encantador lugar que guarda el drago canario más antiguo de Puerto de la Cruz y un mágico jardín de orquídeas.